jueves, 24 de febrero de 2011

PIOJOS



La cruz de muchos padres, los piojos son unos insectos parasitarios diminutos y desprovistos de alas que proliferan en el cabello de los seres humanos y se alimentan de cantidades extremadamente pequeñas de sangre que extraen del cuero cabelludo. Por mucho asco que puedan dar, los piojos son un problema sumamente habitual, sobre todo entre niños de tres a 12 años (más frecuente en las niñas que en los niños).


Los piojos no son peligrosos y no transmiten ninguna enfermedad, pero son contagiosos y pueden resultar muy molestos. Sus picaduras pueden provocar picor e inflamación del cuero cabelludo, y el rascado persistente puede provocar irritación cutánea e incluso infecciones en las áreas afectadas.


Signos de que un niño tiene piojos
A pesar de su diminuto tamaño, los piojos se pueden ver a simple vista. Lo que usted o el pediatra podrá ver al inspeccionar atentamente la cabeza de un niño que tiene piojos es lo siguiente:


Huevos de piojo. Antes de eclosionar, tienen el aspecto de puntitos amarillos, marrones o de color mostaza. Después de eclosionar, la cáscara externa se ve blanca o transparente. Los piojos desovan sobre hebras de pelo cerca de la superficie de la piel, donde la temperatura es perfecta para mantenerse calientes hasta el momento de la eclosión. Los huevos de piojo parecen caspa, con la salvedad de que no se pueden eliminar simplemente cepillando o sacudiendo el pelo. A menos de que la infestación sea considerable, es más frecuente ver huevos de piojo en el pelo de un niño que piojos vivos moviéndose por su cuerpo cabelludo. Los huevos de piojo eclosionan entre una y dos semanas después de la puesta.


Piojos adultos y ninfas (piojos inmaduros). Los piojos adultos no son más grandes que las semillas de sésamo y su color oscila entre el blanco tirando a gris y el canela. Las ninfas son de menor tamaño y se convierten en piojos adultos aproximadamente entre una y dos semanas después la eclosión de los huevos. La mayoría de los piojos se alimentan varias veces al día, pero pueden sobrevivir hasta dos días fuera del cuero cabelludo.


El niño se rasca. Cuando los piojos muerden el cuero cabelludo para alimentarse, viene el picor y el consecuente rascado. De todos modos, el picor no siempre empieza de forma inmediata, dependiendo de lo sensible que sea la piel del niño. A veces, los niños tardan varias semanas en empezar a rascarse. No obstante, pueden quejarse de que tienen cosas moviéndose o haciéndoles cosquillas por la cabeza.



aqui les dejo un enlace interesante sobre este tema: http://www.herklin.com.mx/ABC%20Piojos4.pdf